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El principio del nuevo año ha comenzado para la labor profesional del grupo con la apertura de su nueva sucursal. La delegación gala está ubicada en Lyon, tercera ciudad de Francia después de París y Marsella, segunda área metropolitana del país y motor económico de Rhône Alpes con más del 10% del PIB nacional.
El director gerente de la reciente filial lionesa, Boris Kunzelmann, después de su formación en la sede alemana situada en Weil der Stadt, empezó su actividad en el mercado fotovoltaico francés hace tiempo ya preparando la apertura de la nueva oficina de Krannich.
La decisión de implantar una división en esta ciudad francesa por parte de la distribuidora alemana se debió a que durante el año 2007 el mercado solar fotovoltaico ha experimentado una gran evolución en Francia y la tasa de crecimiento del mismo ha sido de un 200% respecto al año 2006, alcanzando una potencia de 45MW, según la asociación profesional de la energía solar (ENERPLAN). Los expertos franceses consideran que este país podría conseguir los 500MW en 2013 y entre 7.000MW y 8.000MW en 2020, con un crecimiento anual medio de un 30% en los diez años siguientes.
Como indica Jean-Louis Bal, director de Energías Rentables de la Agencia de Medioambiente y de la Gestión de la Energía (Ademe), “esta evolución se debe, principalmente, a las subvenciones acordadas a partir del año 2000 por Ademe y los Consejos Regionales para aquellas personas que optaran por las instalaciones solares”. Sin embargo, la pieza clave ha sido la ayuda fiscal sobre los gastos en equipamiento ofrecidas desde 2005.
Actualmente, el mercado francés se decanta por la instauración de instalaciones integradas en los edificios, es decir, la integración arquitectónica, porque son las que reciben la máxima retribución (0,57€/kWh) conforme a las informaciones difundidas por EPIA. Uno de los argumentos en los que se sustenta este supuesto, es el decreto aplicado en julio de 2006 por el Ministerio de Industria que garantiza tarifas para la inyección de la energía solar en la red eléctrica.
Además, una de las ventajas de este mercado es el impulso de las aplicaciones aisladas de la red (2,3 de los 2,8 MWp adicionales en 2002), mayoritariamente colocadas en los alojamientos franceses de ultramar, como Isla Mauricio. De este modo, las comarcas que se encuentran fuera de las fronteras del país galo contribuyen a aumentar las cifras de potencia acumulada que obtiene Francia.
El Gobierno de Sarkozy pretende ampliar el mercado fotovoltaico tomando como referencia los modelos de mercados alemán y español, cuyas primas por venta a la red de la electricidad generada han fortalecido a diferentes sectores como el industrial y el de I+D. También, los países nombrados han suscitado expectativas para generar energía solar intentando ser independientes energéticamente y actuar en consecuencia contra el cambio climático.
La región lionesa es susceptible a la variabilidad climática. En efecto, las condiciones de CO2 están influenciadas por una geografía concreta. Por ello, la lucha contra la contaminación atmosférica es una de las inquietudes de esta ciudad, que desarrolla diferentes actuaciones para mejorar la calidad del aire.
Desde 1961, el Departamento de Higiene de Lyon y el APPA (Asociación para la Prevención de la Contaminación Atmosférica) han realizado un manual de control de la calidad del mismo examinado por la asociación COPARLY (Comité de Coordinación para el Control de la contaminación atmosférica en la región Lionesa). Por ello, la inauguración de una empresa de energías renovables en esta zona es un paso importante hacía el futuro sostenible.
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