'deSOLaSOL' alienta la descentralización y democratización de la generación eléctrica en Alemania, Francia, Portugal y España.
Convertirse en productor de electricidad está al alcance de los ciudadanos de muchos de los países europeos. Esto es nuevo, porque la electricidad siempre estuvo en manos del gran capital y su industria pesada nuclear, del carbón, gas o fuel-oil. Sin embargo, la irrupción de la tecnología fotovoltaica puede romper ese dominio acaparador y marcar un punto de inflexión descentralizador.
Desde principios de año está en marcha un programa paneuropeo de difusión de la energía solar fotovoltaica entre los ciudadanos de cuatro países: Alemania, Francia, España y Portugal, cuyos Gobiernos, al igual que en otros Estados de la UE, apoyan este tipo de generación eléctrica con ayudas a la inversión, desgravaciones fiscales y primas por venta a la red. Es 'deSOLaSOL, un proyecto coordinado por la Fundación Ecología y Desarrollo (España) y que cuenta como socios con Civis Mundi (España), la empresa alemana Ecovisión, la asociación francesa Hespul, la portuguesa Aflop (productores forestales) y las sociedades financieras Triodos Bank y La Nef.
El proyecto ha sido financiado en un 50% por el programa europeo Intelligent Energy y cuenta con un presupuesto de 476.060 euros. El plan de acción, que se desarrolla a lo largo de dos años, pasa por despejar las barreras administrativas, legales y financieras que reiteradamente socavan las iniciativas de los ciudadanos en estos países, según han denunciado diversas organizaciones del sector. Efectivamente, las trabas son múltiples y la activación de los proyectos fotovoltaicos se alargan y enrevesan para desesperación de los pequeños promotores, que cargan con requerimientos administrativos y fiscales propios de las grandes empresas. El resultado, indeseado en sistemas democráticos, es que es de nuevo el gran dinero el que se está haciendo con el control de unos sistemas que estaban llamados a descentralizar y popularizar la generación eléctrica.
La salida que explora el proyecto 'deSOLaSOL' es la producción fotovoltaica de propiedad compartida o 'huertas solares', una posible solución a los atascos de iniciativas individuales en tanto permite resolver en grupo los requerimientos legales-administrativos-fiscales.
Así, los desarrolladores del proyecto están ahora analizando la situación legal, técnica y administrativa en los cuatro países objeto del programa, y ejemplos prácticos emprendidos en ellos, especialmente en Alemania, un referente fotovoltaico mundial, para trasladarlos a sus respectivos países. Asimismo, se estudian los elementos financieros que pueden desarrollar la propiedad compartida.
De estos análisis debe salir la redacción de un manual fotovoltaico práctico que allane el camino a los pequeños inversores. Finalmente, el proyecto pretende establecer una red europea de intercambio y reflexión sobre experiencias fotovoltaicas.
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